8 beneficios del entrenamiento de fuerza en mujeres

El entrenamiento de fuerza en mujeres tiene muchos beneficios. Sin embargo, muchas aún no lo incluyen en su rutina de ejercicios porque desconocen su importancia o bien por algunos falsos mitos. El más común, el miedo a muscular demasiado.

Lo cierto es que levantar pesas es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud. No solo en este momento, sino también a largo plazo.

Por eso, si todavía no has cogido unas mancuernas, te animamos a descubrir ochos posibles beneficios del entrenamiento de fuerza en mujeres para que incorpores este tipo de ejercicios de una vez por todas.

1. Reducir el riesgo de lesiones. Los ejercicios de fuerza para mujeres fortalecen los músculos, los ligamentos y los tendones, además de mejorar su movilidad.

Esto aporta más estabilidad a las articulaciones (rodillas, caderas, tobillos, etc.) y las protege de lesiones.

El entrenamiento de fuerza en mujeres también ayuda a corregir desequilibrios musculares. Por ejemplo, tener unos abdominales, unos glúteos y unos muslos fuertes evita que fuerces los músculos de la espalda al coger peso y, en consecuencia, te ayudará a prevenir el lumbago.

Seguir una rutina de entrenamiento de fuerza en mujeres también reduce el riesgo de caídas, ya que mejora la capacidad de reaccionar y de ‘sostener’ el cuerpo al resbalar o ante cualquier otro incidente.

2. Fortalecer los huesos. Según la Organización Mundial de la Salud, la osteoporosis en España afecta a 3,5 millones de personas, siendo las mujeres las principales afectadas.La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y suele ser una causa común de fracturas de cadera y columna vertebral, además de caídas. Sobre todo, a partir de los 50 años.

Pero también puede tener un impacto muy negativo en la movilidad y la independencia de quienes la sufren.

Teniendo en cuenta que levantar peso es crucial para el desarrollo óseo, no hay duda de que el entrenamiento de fuerza en mujeres debería convertirse sí o sí en una prioridad para todas ellas.

Así pues, incluir una rutina de fuerza en tus entrenamientos es clave para la salud de tus huesos. Sobre todo, si te encuentras en la en la etapa posmenopáusica.

3. Mejorar la salud mental. Diferentes estudios sugieren que el entrenamiento de fuerza ayuda a reducir la ansiedad, incrementar la autoestima y regular el estado de ánimo.

4. Combatir los efectos del envejecimiento. Con el paso de los años, vamos perdiendo fuerza y masa muscular. Entrenar con peso nos ayuda a prevenir este efecto del envejecimiento. También ha demostrado un efecto positivo para la memoria y el aprendizaje.

5. Ayudar a las hormonas. Los trastornos hormonales en mujeres jóvenes son relativamente comunes. Uno de ellos es el síndrome del ovario poliquístico, que es una alteración metabólica y hormonal.

El deporte, y entre otros el entrenamiento de fuerza en mujeres puede ayudar al cuerpo en su composición corporal, ayudar al equilibrio hormonal y ayudar a reducir síntomas de esta situación.

6. Ayudar al corazón y la diabetes. No solo el cardio es bueno para la salud de tu corazón. Los ejercicios de fuerza bien planificados y controlados por especialista, que trabajan el músculo de forma específica, son clave para el buen funcionamiento del organismo.

El entrenamiento de fuerza también puede tener un efecto positivo sobre la composición corporal (reduce el exceso de grasa en el cuerpo) y ayuda a mantener los niveles de azúcar en sangre más estables.

7. Favorecer la pérdida de grasa. Cuánta más masa muscular, más calorías gasta nuestro cuerpo. No solo durante el entrenamiento, sino incluso horas después.

Así pues, seguir una rutina de ejercicios de fuerza en mujeres es clave para la pérdida de grasa y, por tanto, para la pérdida de peso.

8. Promover una mejor calidad de vida. Todos estos beneficios del entrenamiento de fuerza en mujeres pueden incrementar su calidad de vida, sobre todo a medida que pasan los años.

Seguir una rutina de fuerza de forma regular se puede relacionar, como hemos visto, con una mejor salud física y mental. También parece ayudar con el manejo del dolor y a tener una mayor vitalidad.

Es importante que seamos conscientes de las necesidades y posibilidades de cada uno, por lo que recomendamos contar con el apoyo inicial de un especialista que podrá ayudarnos a encontrar los ejercicios que más nos convengan, especialmente si existe una alteración o necesidad especial. Incluir una planificación que se adapte a las necesidades, posibilidades y limitaciones de cada uno (que debería incluir una valoración inicial), la realización correcta de los ejercicios con los ajustes correspondientes y una valoración constante para ver si todo va según lo previsto.

Esperamos que todos estos beneficios del entrenamiento de fuerza en mujeres te animen a entrar a la sala de pesas la próxima vez que vayas al gimnasio.

Pero recuerda que también puedes hacer ejercicios de fuerza en casa con tu propio peso, unas mancuernas o incluso unas simples botellas de agua.

Así pues, ¡no hay excusas para no incorporar una rutina de fuerza en tu entrenamiento!